La Peza-Quéntar
Una travesía de alta montaña que conecta la historia romana de La Peza con la riqueza hídrica de Quéntar, atravesando un impresionante «museo al aire libre» de geología donde los mantos tectónicos alpujárrides y los paisajes ruiniformes de dolomía son los protagonistas indiscutibles.
Información de interés
Notas para el senderista o peregrino
Desde el punto de vista del caminante, esta etapa es:
- Más exigente, con subidas y bajadas continuas.
- Muy variada paisajísticamente.
- Con tramos largos sin sombra ni agua accesible.
- Ideal para realizar en primavera u otoño.
Es una etapa que exige algo más de preparación física, pero recompensa con paisajes abiertos, silencio y la sensación de un auténtico camino histórico.
Apuntes sobre la historia
La etapa que une La Peza con Quéntar representa un tramo muy significativo del Camino Mozárabe, ya que conecta la Hoya de Guadix con el área de influencia directa de Granada, atravesando antiguos caminos rurales utilizados desde la época andalusí.
La Peza fue históricamente un punto de paso y de control del territorio, ligado a la agricultura y al aprovechamiento del agua en un entorno de media montaña. El camino avanza hacia el oeste siguiendo corredores naturales que permitían salvar las sierras sin necesidad de grandes rodeos, utilizados durante siglos por agricultores, arrieros y viajeros.
Para los peregrinos mozárabes, esta etapa suponía abandonar definitivamente los paisajes más abiertos del interior y adentrarse en los relieves previos a Sierra Nevada, antes de alcanzar la capital nazarí.
Geografía y territorio
El recorrido se desarrolla en un entorno de media montaña, atravesando el sector oriental de la Depresión de Granada y sus relieves marginales.
A grandes rasgos, el camino pasa por:
- Valles relativamente amplios en el entorno de La Peza.
- Zonas de lomas y cerros intermedios.
- Valles más encajados y relieves más abruptos a medida que se avanza hacia Quéntar.
El territorio actúa como una zona de transición entre los paisajes semiáridos del norte y los relieves más montañosos ligados a Sierra Nevada.
Geología y paisaje
Esta etapa es especialmente interesante desde el punto de vista geológico porque permite observar cómo cambian las rocas y el paisaje a lo largo del recorrido.
¿Qué tipo de rocas aparecen?
- En el entorno de La Peza predominan materiales sedimentarios recientes, como arcillas, margas y conglomerados.
- A medida que se avanza, aparecen rocas más antiguas y resistentes, ligadas a los relieves béticos.
- Cerca de Quéntar comienzan a dominar los materiales relacionados con Sierra Nevada, responsables de los valles más estrechos y encajados.
¿Cómo se refleja esto en el paisaje?
- Relieves suaves y ondulados al inicio.
- Laderas más marcadas y valles más profundos al final.
- Contrastes de color entre suelos claros, grises y rojizos.
El paisaje cambia porque cambia la geología y el camino se adapta constantemente a ella.
Hidrogeología
El agua es uno de los grandes protagonistas de esta etapa.
- El recorrido se apoya en ramblas y pequeños cursos de agua, generalmente estacionales.
- Existen manantiales y fuentes ligados a contactos entre distintos tipos de roca.
- El agua subterránea se almacena en acuíferos locales, que han sido aprovechados tradicionalmente mediante acequias y pozos.
A medida que se avanza hacia Quéntar, el camino se aproxima al valle del río Aguas Blancas, un curso permanente que desciende desde Sierra Nevada y que ha sido clave para el poblamiento del territorio.
