Granada-Pinos Puente
Esta etapa es un recorrido por el corazón hidrogeológico y agrícola de la Vega de Granada, donde el paisaje, la historia y el agua forman una unidad inseparable. Es una etapa técnicamente sencilla pero de enorme valor interpretativo, que permite comprender cómo la geología y los acuíferos han sostenido durante siglos uno de los territorios…
Información de interés
Notas para el senderista o peregrino
Esta es una etapa fácil desde el punto de vista físico, ideal para comenzar el camino:
- Terreno llano o con suaves desniveles.
- Caminos amplios y bien definidos.
- Poca sombra en algunos tramos, especialmente en verano.
- Abundancia histórica de agua, aunque hoy no siempre visible.
Es una etapa perfecta para caminar sin prisas, observar el paisaje y comprender cómo el agua y la geología han condicionado la vida en la vega.
Apuntes sobre la historia
Esta etapa del Camino Mozárabe une la ciudad de Granada con Pinos Puente atravesando la Vega de Granada, uno de los espacios agrícolas más fértiles de Andalucía. Desde hace más de dos mil años, este territorio ha sido un lugar privilegiado para vivir gracias a la abundancia de agua y a sus suelos profundos y productivos.
Durante la época andalusí, Granada era el gran centro urbano y político del territorio, y la vega que la rodeaba estaba ocupada por huertas, alquerías y caminos rurales. Por estos mismos caminos pasaron agricultores, comerciantes, viajeros… y también los mozárabes, cristianos que vivían en territorio musulmán y emprendían su peregrinación a Santiago.
La etapa termina en Pinos Puente, un lugar clave por su puente histórico y por el cruce de caminos y ríos que comunica Granada con las tierras del oeste y del norte.
Geografía y territorio
El recorrido se desarrolla casi por completo en un paisaje llano, rodeado de montañas: Sierra Nevada al sur, Sierra Elvira al oeste y otras sierras béticas al fondo. Esta llanura no es casual: es una gran depresión natural que, durante millones de años, se fue rellenando con sedimentos transportados por los ríos.
Hoy vemos una vega verde y cultivada, pero bajo nuestros pies hay cientos de metros de arenas, gravas y arcillas acumuladas lentamente por el agua. El camino atraviesa zonas urbanas, periurbanas y, sobre todo, campos de cultivo, siguiendo pistas agrícolas y caminos tradicionales.
Geología y paisaje
La Vega de Granada es el resultado de una historia geológica larga y tranquila, en contraste con la de las montañas que la rodean.
Hace millones de años, este lugar fue un gran valle cerrado, primero ocupado por el mar y después por lagos y ríos. Con el paso del tiempo, los ríos fueron depositando materiales —piedras, arenas, limos— hasta crear la llanura actual.
Estos materiales recientes forman lo que llamamos formaciones aluviales, que explican:
- La fertilidad de los suelos.
- La facilidad para excavar acequias y pozos.
- La abundancia de agua subterránea.
En mitad de la vega destaca Sierra Elvira, una pequeña sierra rocosa que sobresale del terreno llano como una isla. No es una casualidad paisajística: es una estructura levantada por los movimientos de la corteza terrestre.
Hidrogeología
Bajo la Vega de Granada se esconde uno de los grandes depósitos naturales de agua subterránea de Andalucía: el acuífero de la Vega de Granada.
Este acuífero está formado por los mismos materiales que vemos en superficie (gravas, arenas y limos), entre los que el agua puede circular con facilidad. Durante siglos, este agua alimentó manantiales, pozos y acequias, permitiendo una agricultura muy productiva.
Gran parte del agua proviene del río Genil y de las acequias, que no solo riegan los campos, sino que también infiltran agua en el subsuelo (proceso de recarga).
Por su parte, Sierra Elvira actúa como una especie de esponja de roca: la lluvia se filtra por sus grietas, se calienta ligeramente en profundidad y da lugar a aguas termales, conocidas y aprovechadas desde la Antigüedad.
