Pinos Puente-Moclín

Una de las más intensas y completas de la provincia de Granada. Condensa en pocos kilómetros la historia fronteriza, paisajes muy contrastados, geología espectacular y una experiencia senderista exigente.

Información de interés

Distancia: 22,98 km
Desnivel de subida acumulado: 937 m
Desnivel de bajada acumulado: 600 m
Altitud máxima: 1019 m
Altitud mínima: 560 m
Dificultad: Alta

Notas para el senderista o peregrino

Dificultad

Media–alta, sobre todo por:

  • Desnivel acumulado.
  • Tramos largos sin sombra.
  • Escasez de agua intermedia.

Recomendaciones prácticas

  • Salir temprano, especialmente en primavera y verano.
  • Llevar suficiente agua (no confiar en encontrar fuentes).
  • Bastones muy recomendables para las subidas finales.
  • Atención al firme: caminos de tierra, piedra suelta y tramos erosionados.

Época ideal

  • Otoño y primavera.
  • Invierno: posible barro y viento en las cotas altas.
  • Verano: calor intenso en los tramos iniciales.

Apuntes sobre la historia

Esta etapa discurre por un territorio que fue frontera activa durante siglos entre al-Ándalus y los reinos cristianos. Los caminos que hoy recorre el peregrino fueron vías tradicionales de comunicación, usadas por agricultores, ganaderos, comerciantes y también por los mozárabes que salían desde Granada hacia el norte.

Pinos Puente se sitúa en la Vega de Granada, espacio fértil y densamente ocupado desde época romana y andalusí. Desde aquí, el camino abandona el llano y se dirige hacia los Montes Occidentales, un territorio mucho más abrupto, defensivo y estratégico.

Moclín, con su fortaleza nazarí, fue uno de los baluartes clave del sistema defensivo del Reino de Granada, conquistado definitivamente en 1486. El paso hacia Moclín no era casual: dominaba visualmente la vega y los accesos desde Alcalá la Real.

Geografía y territorio

Inicio: Pinos Puente (~575 m s. n. m.)

Final: Moclín (~1.050 m s. n. m.)

Desnivel positivo acumulado: importante y continuo

Tipo de territorio: transición clara de llanura aluvial a media montaña subbética

El recorrido atraviesa:

  1. La Vega del Genil, abierta, agrícola y llana.
  2. Un encajamiento progresivo en cerros, lomas y barrancos.
  3. Los relieves calizos y margosos de los Montes Occidentales, antesala de las Sierras Subbéticas.

Es una etapa de cambio radical de paisaje, muy didáctica para entender cómo el relieve condiciona el poblamiento y los caminos.

Geología y paisaje

Esta etapa es un auténtico manual de geología a cielo abierto:

Materiales y estructuras

  • En la Vega:
    • Sedimentos aluviales cuaternarios (arcillas, limos, arenas y gravas).
    • Suelos profundos, fértiles, fácilmente erosionables.
  • Conforme se asciende:
    • Margas, arcillas y yesos → relieves suaves pero muy erosionados.
    • Aparición de calizas y dolomías → relieves más abruptos y defensivos.

Formas del paisaje

  • Cárcavas y barrancos en materiales blandos.
  • Lomas redondeadas que se van afilando al acercarse a Moclín.
  • Crestas calizas y escarpes donde se asientan castillos y atalayas.

No es casualidad que Moclín esté donde está: la geología manda. Las calizas ofrecen altura, resistencia y control visual.

Hidrogeología

Este tramo explica muy bien la escasez y gestión tradicional del agua:

  • En la Vega:
    • Dominio de las aguas superficiales (río Genil, acequias históricas).
    • Nivel freático somero.
  • En los Montes:
    • Desaparición progresiva de los cursos permanentes.
    • Predominio de ramblas y arroyos estacionales.
    • En calizas: infiltración rápida, escorrentía superficial limitada.

Elementos clave

  • Fuentes y aljibes históricos, fundamentales para caminantes y poblaciones.
  • Captaciones tradicionales en contactos entre calizas permeables y margas impermeables.
  • Uso del agua como factor estratégico en fortalezas y núcleos defensivos.

El peregrino debe entender que el agua marca la etapa: hoy como ayer, no sobra.

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Localidades en detalle