Quéntar-Granada

Un viaje corto pero muy completo: desde la montaña que genera el agua, pasando por el valle que la conduce, hasta la ciudad que la aprovecha. Es una etapa clave para entender la relación entre geología, ríos, agricultura y desarrollo urbano, y una de las más agradecidas del Camino Mozárabe por su equilibrio entre naturaleza,…

Información de interés

Distancia: 17,55 km
Desnivel de subida acumulado: 689 m
Desnivel de bajada acumulado: 856 m
Altitud máxima: 1052 m
Altitud mínima: 691 m
Dificultad: Media

Notas para el senderista o peregrino

Desde el punto de vista del caminante, es una etapa:

  • Mayormente en descenso, lo que resulta cómodo para las piernas.
  • Muy variada en paisajes: montaña, valle, huerta y ciudad.
  • Con abundante sombra en los primeros tramos.
  • Bien señalizada al acercarse a Granada.

Es una etapa ideal para disfrutar sin prisas y sentir la transición entre la naturaleza y la ciudad.

Apuntes sobre la historia

La etapa que une Quéntar con Granada es un recorrido de descenso progresivo desde las estribaciones de Sierra Nevada hasta la Vega de Granada, siguiendo uno de los corredores naturales que históricamente comunicaron la montaña con la capital.

Quéntar fue durante siglos un núcleo rural ligado al aprovechamiento del agua y a la agricultura de regadío. Desde aquí, el camino desciende por el valle del río Aguas Blancas (afluente del Genil), siguiendo sendas tradicionales que usaban agricultores, arrieros y viajeros para acceder a Granada. Para los mozárabes, esta etapa suponía la entrada definitiva en la gran ciudad, centro religioso, político y económico del territorio.

Geografía y territorio

El recorrido comienza en Quéntar, en un entorno de media montaña, encajado entre laderas, y desciende gradualmente hacia terrenos más abiertos. El paisaje evoluciona claramente en tres ambientes:

  1. Valle estrecho de montaña, con el río encajado.
  2. Zona de transición, donde el valle se ensancha y aparecen cultivos.
  3. Entrada en la Vega de Granada, amplia, llana y densamente poblada.

Este descenso natural explica por qué Granada se desarrolló donde lo hizo: en el punto en el que la montaña entrega su agua y sus sedimentos a la llanura.

Geología y paisaje

Esta etapa es especialmente interesante porque permite ver cómo cambia la geología bajo los pies.

En el entorno de Quéntar

  • Predominan rocas duras (metamórficas y carbonatadas) propias de Sierra Nevada. Son rocas resistentes, que forman relieves marcados y valles estrechos.

A medida que se avanza

  • El valle se va rellenando con materiales transportados por el río: gravas, arenas y limos. El relieve se suaviza y el paisaje se vuelve más abierto.

En la llegada a Granada

  • El camino entra de lleno en los sedimentos recientes de la Vega, responsables de los suelos profundos y fértiles que han permitido el desarrollo agrícola y urbano.

Es una etapa perfecta para entender cómo la montaña crea la llanura.

Hidrogeología

El río Aguas Blancas es el gran protagonista de esta etapa. Nace en Sierra Nevada y recoge tanto el agua de lluvia como la del deshielo.

  • En la parte alta, el agua circula rápidamente por pendientes fuertes.
  • En la parte media, alimenta acequias y pequeños regadíos.
  • En la parte baja, se infiltra en el acuífero de la Vega de Granada, contribuyendo a recargar el gran depósito subterráneo que sostiene la ciudad y la agricultura.

El agua aquí no solo fluye: modela el paisaje, condiciona los caminos y explica el poblamiento.

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