Geodiversidad y servicios geosistémicos
La geodiversidad de un territorio, entendida como la variedad de registros geológicos, rocas, sedimentos, minerales, fósiles, suelos, formas del terreno y procesos naturales que los originan, constituye la base del valor ecológico, estético y cultural de los paisajes naturales. Forma parte indivisible del patrimonio natural y desempeña múltiples e importantes servicios. Además, el conocimiento de los procesos físico-naturales que acontecen en un ecosistema es esencial para conservar su biodiversidad y posibilitar la gestión sostenible de ámbitos tan sensibles como bosques, ríos, humedales o costas ante las posibles alteraciones que pudiera provocar el cambio climático global.
La relación entre geodiversidad y biodiversidad no es siempre percibida por la población, sin embargo, por lo que es necesario resaltar la importancia de la primera:
- Aporta la base física esencial para posibilitar el desarrollo y la conservación de la biodiversidad.
- Ofrece el soporte a los elementos que configuran el paisaje y el patrimonio cultural.
- Regula y abastece de los elementos esenciales para la vida.
- Refuerza la identidad cultural de las poblaciones.
- Facilita la realización de actividades de ocio en naturaleza y contribuye a ampliar el catálogo de recursos de las ofertas turísticas locales.
Los servicios ecosistémicos son los beneficios que la gente obtiene de los ecosistemas: suelo para producir alimentos, madera para construir, agua para beber, etc. Entre los servicios ecosistémicos se encuentran los geosistémicos. Estos últimos tienen su origen en procesos o recursos de carácter geológico (minerales, rocas, agua), por lo que los servicios serán más amplios cuanto mayor sea la geodiversidad del territorio.
Los beneficios geosistémicos pueden ser directos o indirectos. Los primeros son más evidentes: abastecimiento y aprovisionamiento de recursos básicos, alimentos, agua, materias primas minerales, energía, etc. Los beneficios indirectos, menos visibles para la sociedad, están relacionados con el funcionamiento de los procesos físicos esenciales que sostienen el ecosistema que presta los servicios directos. Por ejemplo, el mantenimiento de los procesos físicos que generan y mantienen la productividad biológica de los suelos es esencial para garantizar la capacidad de producir alimentos.




También el geoturismo se postula como un subsegmento turístico en crecimiento.


